El Consejo de Cámaras lamenta profundamente la pérdida de un empresario referente en el sector industrial, el mundo educativo y la sociedad burgalesa y castellano y leonesa.

José Ignacio Nicolás Correa era un hombre comprometido en todos los ámbitos de su prolija vida. Un adelantado a su tiempo, ya que vio en la internacionalización el medio y la oportunidad para expandir su negocio y llevarlo a las cotas más altas y así fue como forjó un imperio que lo llevó a ser un referente llegando en la década de los 80 a cotizar en bolsa.

Además, con una sana ambición, pasó de ser emprendedor gracias a sus padres a crear un imperio referente en el ámbito internacional erigiéndose en un gran embajador de Castilla y León. Su forma de ver los negocios ha sido, es y será para siempre un ejemplo para todo el mundo empresarial.

No se puede obviar su implicación con el mundo universitario, siempre dispuesto a compartir sus conocimientos y su visión del mundo empresarial y social con los estudiantes, de forma dinámica e instructiva.

El Consejo de Cámaras quiere trasladar sus condolencias a familiares, amigos y al gran equipo que conforma el Grupo Correa, pues su figura siempre guiará el próspero futuro de la compañía de la mano de sus hijos.

José Ignacio ha estado vinculado al ámbito cameral, prueba de ello es que su empresa es plenaria de la Cámara de Comercio de Burgos, institución que el próximo martes 21 de mayo iba a imponerle, por aprobación unánime del Pleno, la Medalla de Oro de la Corporación por su contribución económica y social.